Por: Ana Laura Castillo, MBA.
Frustración creciente por la falta de educación financiera temprana.
Cada vez escucho a más personas expresando su frustración por no haber recibido educación financiera en una etapa más temprana de su vida, algo que les hubiera permitido desarrollar su vida con mayor orden y bienestar financiero. Los participantes en mi taller Sembrando tu Bienestar Financiero, nacieron entre los años 70´s y el año 2000, es decir, son jóvenes adultos iniciándose en su vida salarial y adultos en sus 50´s, llamados los nuevos silvers por la economía plateada o economía de la longevidad. Ambos grupos, viven diferentes etapas de sus vidas, siendo el común denominador la búsqueda del conocimiento financiero para aprender a tomar decisiones acertadas en sus finanzas personales con seguridad.
Un entorno financiero más complejo.
La educación financiera toma carácter de urgencia con la acelerada digitalización de los servicios financieros, la inteligencia artificial, el mayor y fácil acceso a mecanismos de ahorro e inversión a nivel local e internacional, la mayor complejidad de los instrumentos financieros y por supuesto a los fraudes cibernéticos. Un mayor conocimiento financiero permitirá, ante el exceso de comunicación que se reciben a través de las redes sociales, en los círculos de amigos y de compañeros de trabajo, tener mayor capacidad de filtrar e identificar lo que sí puede contribuir a mejorar el bienestar financiero de lo que puede deteriorarlo. Definitivamente, inmersos en un entorno financiero complejo, es indispensable aprender no solo el conocimiento técnico, que por si solo es complejo, sino también se requiere desarrollar las habilidades para saber tomar decisiones financieras informadas, en cualquier etapa de la vida,
Decisiones tempranas que marcan el futuro financiero.
Tomar decisiones financieras acertadas en las primeras etapas de la vida laboral, así como desarrolla hábitos y comportamientos que contribuyen al bienestar financiero, es esencial porque marca el camino a seguir a lo largo de la vida. Por ejemplo, uno de los momentos claves que define el futuro financiero, es cuando se recibe el primer salario al incorporarse a la vida laboral: en ese momento se le puede dar una prioridad al ahorro ante el deseo de gastar todo el salario. Es crucial establecer el hábito del ahorro y desarrollar el autodominio para controlar los gastos. Al incorporarse a la actividad económica, poco a poco se empiezan a tomar decisiones, que impactarán el bienestar financiero a lo largo de la vida.
La brecha en educación financiera en Costa Rica.
En Costa Rica, el año pasado, se aprobó la Ley Marco para la Promoción de la Educación Financiera, que eleva al ámbito de las políticas públicas la necesidad cada vez mayor y más apremiante de reducir las brechas detectadas en educación financiera de la población costarricense. Estas brechas se evidenciaron años atrás, ante el alto endeudamiento de muchos sectores de la población, con el auge del crédito de consumo, a través de tarjetas de crédito, préstamos personales en la adquisición de bienes duraderos, mayores facilidades para acceder a préstamos hipotecarios y prendarios. No fueron pocas las personas que aceptaron varias tarjetas de crédito, sin tener conocimiento del manejo adecuado de las mismas, compraron toda la línea blanca para sus casas a cuotas o financiaron la compra de su casa o su carro sin tener un ahorro (prima) previo importante para adquirirlo, comprometiendo su flujo de caja, lo que a su vez impactó otras áreas de sus vidas.
La esperanza es que las nuevas generaciones, niños y adolescentes logren beneficiarse de una educación financiera oportuna. Sin embargo, existe una gran brecha en educación financiera para la población en general mayor de 15 años. Para estas generaciones es necesario generar recursos educativos con metodologías apropiadas, que apalancados en las plataformas educativas actuales se logre abarcar a una amplia población adulta carente educación financiera. La oferta de recursos educativos para la educación financiera, inició en Costa Rica, hace más de una década, sin embargo, las iniciativas y proyectos no han sido suficientes para atender la amplia población y la diversidad de temas necesarios para fomentar la toma de decisiones informadas. Cada día son más las instituciones, organizaciones y empresas que promueven y brindan espacios de capacitación para sus colaboradores como parte de sus programas de responsabilidad social, entre otras razones, al tomar conciencia de la afectación que tiene la salud financiera en el bienestar integral de sus colaboradores.
¿Qué decisiones en su vida han impactado su bienestar financiero? ¿Ha recibido educación financiera?
Me encantaría leer sus experiencias.

