Skip to content Skip to footer

Por: Ana Laura Castillo, MBA.

En la segunda década de este siglo, se empezó a utilizar el concepto de economía plateada (silver economy) y el término de nuevos silvers o plateados, refiriéndose a los adultos de 50 años y más.  Esta nueva etiqueta que a algunos les puede parecer simpática y a otros ofensiva, hace referencia a un grupo de la población que llega a los 50 y más años con características diferentes a las anteriores generaciones.

La economía plateada, definida ampliamente en diversas fuentes, hace referencia al conjunto de todas las actividades económicas que satisface las necesidades de las personas de 50 años o más, incluyendo los productos y servicios que consumen y la actividad económica que generan directa e indirectamente. Esta nueva categoría de la economía ayuda a comprender el impacto que tiene la transformación demográfica hacia el envejecimiento que vive en el mundo entero.    Los primeros países en enfrentar los impactos de esta transformación en su economía, sistemas de pensión y capacidad de los servicios públicos fueron los países en Europa y Asia, donde se utiliza también el término de economía de la longevidad.

En América Latina, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a través del Laboratorio de Innovación y emprendimiento (BID Lab) han compartido varias publicaciones con resultados de investigaciones realizadas sobre la economía plateada, identificando las tendencias y los grandes retos del cambio demográfico[1] en esta región.  Es evidente la realidad que se aproxima en las próximas décadas: en el 2020 la población mayor de 60 años en América Latina representaba el 12.8% de la población total y se estima que para el año 2050 será el 27.5%, siendo Latinoamérica la región de más rápido envejecimiento en el mundo hoy.[2]

Las publicaciones del BID señalan oportunidades que en materia económica genera la economía plateada: los silvers conforman una generación que demanda nuevos servicios en turismo, educación, salud, servicios financieros, crédito para nuevos emprendimientos, seguros. Además es una generación con una mayor capacidad de generar ingresos ya sea laborando por más años o provenientes de su patrimonio y ahorros acumulados en la etapa de su vida laboral. Hoy por hoy, las personas que llegan a los 50 años y más, tienen un estilo de vida diferente y en el promedio gozan de una mayor expectativa de vida (en Costa Rica 81 – 87 años para el año 2050 datos del INEC) con más años de calidad, que sus antecesores.

Las investigaciones del BID también señalan grandes retos de nuestros países ante este fenómeno: inclusión financiera, brechas digitales, barreras para el empleo formal y prácticas crediticias sesgadas que dificultan el acceso al crédito a este grupo de población.   Las brechas de género también se hacen evidentes, las mujeres que en promedio viven siete años más que los hombres, por lo general han alcanzado salarios e ingresos menores que los hombres a lo largo de su vida laboral, han hecho menores aportes a los sistemas de pensión, tienen una mayor participación en economía informal y en la atención de los adultos mayores en sus familias.

A finales del año pasado, participé en algunos foros organizados por AGECO (Asociación Gerontológica Costarricense) los cuales fueron reveladores en el camino que debemos transitar para enfrentar la transición hacia una población más longeva y hacia una pirámide poblacional inversa (más adultos y menos niños y jóvenes): por primera vez escuché el término despoblación (vs sobrepoblación).   Se requiere atender los retos que plantea el envejecimiento de la población, desde una perspectiva integral, la del ser humano, para alcanzar el mayor bienestar de la sociedad.    El impacto económico solo es una de las dimensiones, un porcentaje mayor de población adulta mayor tiene un impacto en las familias y en el ámbito social, cultural y comunitario.

Ante estos retos, es motivo de esperanza que Costa Rica ha avanzado en la concientización de esta realidad, con una organización como AGECO que tiene 45 años de atender integralmente a la población adulta mayor; con el Proyecto de Ley  para la Promoción y Fomento de la Economía Plateada (Expediente No. 24604): dictaminado positivamente por Comisión Permanente Especial de Discapacidad y Adulto Mayor de la Asamblea Legislativa[3]  (pendiente de aprobación para los nuevos legisladores);  y, con alrededor de 38 Municipalidades de distintos cantones del país,  las cuales se han ido incorporando a partir del 2019 progresivamente a la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores de la Organización Mundial de la Salud (OMS/OPS).

Esta transformación de la sociedad llama a la acción pronta y oportuna:  es necesario analizar, estudiar y sobre todo actuar en todos los ámbitos: políticas públicas, iniciativas del sector empresarial y también en el ámbito personal:  debemos abrir el camino, planificar responsablemente. Los desafíos para enfrentar estos cambios profundos, que transcurren lentamente, muchas veces sin ser percibidos, son desplazados por tantos problemas apremiantes y urgentes de atender.

Sin embargo, tenemos oportunidades para empezar a implementar recomendaciones que surgen de los estudios de la economía plateada, como, por ejemplo, promover el diálogo intergeneracional.  Este diálogo se encuentra aún inmerso en la idiosincrasia de nuestra cultura, por el fuerte vínculo familiar, desde el cual, por ejemplo, se puede promover el apoyo mutuo entre emprendedores de más de 50 años y emprendedores jóvenes de manera que puedan compartir la resiliencia y experiencia de los silvers y la mayor habilidad digital de los jóvenes logrando emprendimientos exitosos y permanentes en el tiempo para ambos grupos de la población[4].

Somos ciudadanos del siglo XXI, que formamos parte de la generación plateada, nos toca abrir caminos, siendo responsables con las decisiones que tomamos a título personal, en nuestras familias, con la comunidad y como sociedad.   Hemos heredado una mayor longevidad con mejor calidad de vida, una de tantas preguntas que podemos hacernos es ¿cómo queremos vivir esa mayor longevidad?   Y la repuesta nos puede llevar a salir del individualismo y de la indiferencia, para avanzar hacia una sociedad más inclusiva donde logremos juntos mayor bienestar y calidad de vida para todos.


[1] Sánchez, M., Stampini, M., Ibarrarán, P., Vivanco, F., Castillo Martínez, P., Buenadicha Sánchez, C., Castillo Leska, A., & Okumura, M. (2020). La economía plateada en América Latina y el Caribe: El envejecimiento como oportunidad para la innovación, el emprendimiento y la inclusión. https://doi.org/10.18235/0002598

[2] Presentación de William Ernest del BID Lab para Evento organizado por AGECO. Setiembre 2025.

[3] Asamblea: Expediente 24604 – Ley para la promoción y fomento de la economía plateada

[4] Podcast Onda Plateada – BID: ¿Cómo la economía plateada está transformando el emprendimiento?

Contacto

San José, Costa Rica

Estemos en contacto

Bienestar con Finanzas© 2026 All Rights Reserved.

Incorporada al Colegio de Ciencias Económicas No.034839

La educación financiera es definida de interés público por la Ley Marco para la Promoción de la Educación Financiera No. 10627.